El Reglamento aprobado por el RD 1007/2023, desarrollado por la Orden HAC/1177/2024 y con el calendario fijado por el RD-ley 15/2025, obliga a que el sistema con el que emites facturas encadene cada registro con una huella, imprima el código QR, conserve los registros sin que nadie pueda alterarlos y, en la modalidad VeriFactu, los remita a la Agencia Tributaria. Las fechas son dos: 1 de enero de 2027 para las personas jurídicas y 1 de julio de 2027 para autónomos y el resto de obligados.
El matiz que más se pasa por alto: la obligación recae sobre el programa que emite las facturas, no sobre el que las contabiliza. Contasol es lo segundo. Si tú emites con Factusol, con un TPV, con una plantilla de hoja de cálculo o con la herramienta de tu tienda online, es ahí donde tienes que mirar primero, aunque tu problema mental sea Contasol.
Lo segundo que hay que revisar es la versión. Un programa instalado hace años y nunca actualizado no está cubierto por la declaración responsable de conformidad que firma el fabricante, por muy conocida que sea la marca. Y la sanción del artículo 201 bis de la Ley General Tributaria para quien usa un sistema no conforme es de 50.000 € por ejercicio, así que no es un trámite menor.
Nuestro consejo, sin dramatismo: haz el cambio en un trimestre tranquilo de 2026, no en diciembre. Cambiar de programa en plena campaña, con el cierre encima y con la fecha límite en el calendario, es la forma más cara de hacerlo. Si te interesa cómo lo resolvemos nosotros, está explicado en el módulo VeriFactu que mantenemos para ERPNext y en la ficha de programa de facturación conforme a la normativa.