El Reglamento del RD 1007/2023, desarrollado por la Orden HAC/1177/2024, obliga a que el sistema con el que facturas encadene cada registro, imprima el código QR y conserve los datos sin que nadie pueda alterarlos. Esos requisitos técnicos se mantienen aunque se mueva la fecha.
Hacienda anunció el 5 de octubre de 2026 que aplazará la obligación de VeriFactu hasta octubre de 2028, para hacerla coincidir con la factura electrónica obligatoria de pymes y autónomos. La fecha será oficial cuando se publique en el BOE la modificación del Real Decreto 1007/2023; hasta entonces, la norma vigente mantiene el 1 de enero de 2027 para sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto. Lo contamos con detalle en qué cambia con el aplazamiento.
El matiz que más se pasa por alto: la obligación recae sobre el programa que emite las facturas, no sobre el que las contabiliza. Contasol es lo segundo. Si tú emites con Factusol, con un TPV, con una plantilla de hoja de cálculo o con la herramienta de tu tienda online, es ahí donde tienes que mirar primero, aunque tu problema mental sea Contasol.
Lo segundo que hay que revisar es la versión. Un programa instalado hace años y nunca actualizado no está cubierto por la declaración responsable de conformidad que firma el fabricante, por muy conocida que sea la marca. Y la sanción del artículo 201 bis de la Ley General Tributaria para quien usa un sistema no conforme es de 50.000 € por ejercicio desde que la obligación sea exigible, así que no es un trámite menor.
Nuestro consejo, sin dramatismo: aprovecha el margen y haz el cambio en un trimestre tranquilo, no en diciembre. Cambiar de programa en plena campaña y con el cierre encima es la forma más cara de hacerlo, y dejarlo para el último mes antes de la fecha también. Si te interesa cómo lo resolvemos nosotros, está explicado en el módulo VeriFactu que mantenemos para ERPNext y en la ficha de programa de facturación conforme a la normativa.